Dame la premura de un beso, con la incidencia de un amor inusitado, dame
un poco de tu aliento para quedarme plácidamente dormida entre tus
brazos.
Tócame con tal desenfreno, que quiera morder las comisuras de
tus dedos para hacerte estallar en deseo; bésame con tan febril deseo que no
aqueje mi soledad por dentro, solo bésame, aliéntate a seguir no temas de mí;
Anímate a callar con tal necesidad, que a mi silencio te haga llegar. Ámame
en el confín de una noche anticipada, de esas que llegan, pero nunca
acaban; encállate en mí ahora con imprecisa sensación, quédate como otrora
a escribir juntos nuestra historia de amor.
Quizá pasen las horas de forma inconveniente, quizá se detengan a
conveniencia pero démonos un poco a poco que marque nuestras existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario